martes, 19 de mayo de 2026

UN BONITO, ERÓTICO Y TIERNO AMOR

 

UN BONITO, ERÓTICO Y TIERNO AMOR

 

Afrodita: Amor, amor; sí, tú, mi amor, sí, tú, al que encontré después de tanto tiempo buscarte. No puedo entender por qué tardaste tanto, no sé por qué no pude besarte antes, no sé por qué me daba tanto miedo tu rechazo; y hoy soy tan feliz, mi vida, incluso mis días ya no se tornan grises. Hoy mi vientre espera con muchas ansias gestar a nuestros retoños, de este gran amor. Unos pequeños retoños revoloteando nuestros días, nuestras noches y nuestro tiempo.

 

Eros: Desde la primera vez que te vi, despertaste en mí una gran emoción; pero por timidez, no me atreví a cortejar tu corazón. No me sentí tan digno de ti, pues me sentí pequeño para ti y tú, un gran mujerón. Por ello solté mi número al aire, esperando que lo guardaras en tu memoria y captaras mi intención. Así creció nuestra convivencia y hoy tengo la dicha de sembrar en tu vientre; a la espera de que retoñe nuestro amor y juntos disfrutemos la dicha de la unión.

 

Afrodita: Yo nunca había escrito ni media letra hacia el amor; hasta que le robé un beso al poeta. No sé si fue ese beso el que me hizo escribir. Escribir momentos inolvidables en la piel y en los rincones de nuestra habitación, en la orilla del mar, en las calles de esta gran ciudad, en el jardín y en los lugares que pisamos. Creando viajes, momentos tan inolvidables y mágicos; porque eso es la vida.

 

Eros: Sí, la vida nos ha permitido escribir los más hermosos momentos, no solo en nuestra piel; sino también en el alma, el espíritu y en el corazón. A tu lado he vivido todo cuanto guardé en mi imaginación, te convertiste en mi cómplice, en la mujer que consumó todo un cúmulo de momentos, en exquisita pasión. Envidiada por los dioses, que están al pendiente del desarrollo de nuestro amor.

 

Afrodita: Cúmulo de momentos inolvidables, dibujados en el lienzo de nuestras vidas, en el lienzo de nuestra piel y nuestra memoria. Al grado de que, cuando tengamos que morir, muramos satisfechos de lo que hicimos y no arrepentidos de lo que nunca fue. Amor mío, gracias por dejarme escribir en tu piel y en tu pensamiento esos momentos. Y la estela de luz fue testigo de nuestros hermosos momentos.

 

Eros: Sí, la estela de luz iluminó el sudor de nuestros cuerpos; en cada uno de nuestros más hermosos momentos. Ella pudo ver cómo destilaba todo tu amor; cómo te llenabas de mí y cómo derramabas tu amor. Amor del que con júbilo yo bebí, amor del que guardé en mi paladar su sabor, en mi memoria su manifestación, en mi piel su gesticulación y en mis sonoros, cada verso, gemido y palabra de amor.

 

Afrodita: Hoy estoy impaciente por verte entre la penumbra de la noche; con esa luna azul, testigo de que nos amamos y el mar bañando con sus aguas nuestros cuerpos. Hoy no puedo concebir cómo es que nuestros padres nos heredaron este mundo; y cómo es que nuestras almas recorrieron miles de años, para encontrarse en el mismo punto cardinal, para que se encontrasen nuestros ojos frente a frente; y se reconocieran nuestras almas.

 

Eros: Somos almas reencontrándose en todos los universos, somos almas destinadas a reencontrarse; almas destinadas a vencer cualquier barrera, cualquier distancia, cualquier ideología o circunstancia, almas hechas para vivir y entregarse plenamente al amor. Almas a las que nuestros padres les heredaron este mundo; para que sanen sus heridas mutuamente y para que disfruten de lo que es el verdadero amor.

 

Afrodita: Sí, nuestras almas actuaron como si hubiera una atracción muy profunda y sutil; como si quisieran cobijarse ambas, la una a la otra; en nuestros corazones. Y aunque tengo ideas muy aisladas, hoy tú eres mi lienzo; en donde puedo dibujar y esculpir todo lo que realmente quiero de ti. Cada instante, cada minuto, cada segundo, cada hora, cada día, cada semana y esos deseos parecen acumularse por años, en vidas pasadas, presentes y futuras.

 

Eros: Y yo, yo estoy deseoso de ser eternamente ese lienzo, donde dibujes todo tu amor; donde materialices todos tus sueños, donde yo te entregue mi corazón. Quiero ser la piel que caliente tus noches y tus días; quiero ser el papiro en donde escribas tu más lindo poema y tu más divina canción, quiero que sobre mí escribas todas tus fantasías y descargues toda tu pasión; para que mi piel grite a los cuatro vientos, que eres tú mi más bonito, erótico y tierno amor.


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Copyright ©️ 2025 Del Libro:

Cartas de Afrodita Para Eros

Coyuca De Benítez y CDMX

Autores: Alicia Parra Chepe

Emilio Nahín Rojas Madero

Palabras Claves: Amor Puro, Amor, Erotismo, Promesa, Votos Matrimoniales, Cartas, Pasión, Deseo, 


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