ESCLAVISTA DEL
CORAZÓN
Y te
fuiste metiendo en mi corazón;
Con tu
más extraordinario discurso,
Buscando
que yo perdiera la razón;
Querías
cortar las alas de este iluso.
Pero
tú no eres la primera persona;
Que a
mi corazón ansía aprisionar,
Es
preciso decirte adiós y perdona;
Mi
libertad no te la puedo entregar.
Y si
nos amamos con una gran locura;
¡Porqué
al corazón quieres esclavizar!
El
corazón debe ser libre y sin atadura;
En ese
encierro se me podría calcinar.
¡Verdaderamente
te amo cariño mío!
Pero
¿Por qué me quieres subyugar?
Si
pudieras comprenderme amor mío;
La
libertad del amor no debes arrancar.
Ese
defecto tuyo te traerá soledad;
Al
amor divino no lo debes asfixiar,
En el
alcohol ahogarás tu iniquidad;
A la
soledad tú sola te vas a exiliar.
Hoy
día todos los bares están llenos;
De
quienes esclavizaron al corazón,
Fue su
error encerrarlo entre hierros;
Dejaron
de amarlos con justa razón.
¡Qué
no ves que soy un ser humano!
Está
en mi naturaleza buscar libertad,
Mi
amor quiere ser libre en tu mano;
Para
poder amarte en la inmensidad.
Por
eso decidí marchar amada mía;
Yo
espero que reflexiones algún día,
Pues
por siempre te amaré vida mía;
Regresaré
cuando cambies algún día.
En
verdad te amo ¡Te amo cariño mío!
Pero
no te puedo entregar mi libertad,
Es
mejor que te diga: adiós amor mío;
Antes
que vivir esclavo a tu voluntad.
Acapulco
De Juárez Gro. Méx.
05 de
Noviembre del 2015
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