UNA PSICÓLOGA
PARA EL CORAZÓN
Llegué a ti con traumas
emocionales;
Con mis ideas muertas y
existenciales,
Un fiasco de mis idilios
sentimentales;
Sin ánimos de lograr sueños
celestiales.
Oh mujer, sólo tú decidiste
analizarme;
Y escudriñar en mi mente
enmarañada,
Sólo tú de mi pasado pudiste
desatarme;
Lamentablemente te quedaste
atrapada.
Pues al conocer todos mis
pensamientos;
Sólo te fuiste olvidando de
toda tu ética,
Tú quisiste ser parte de
mis sentimientos;
Y también me deje llevar
por tu fonética.
Y diciéndome que te pagara
con placer;
A esta oferta yo ya no me
pude oponer,
Pues ya me hacía falta del
pecado beber;
Así en tu psicología sólo
me deje caer.
Oh mujer ¡Yo ya no supe ni
del momento!
Sólo me entregué al encanto
de tu cuerpo,
Quedé prendado a tus dulces
movimientos;
Toda una profesional del
apasionamiento.
Y 90 noches entregamos
nuestros cuerpos;
90 noches compartimos estos
sentimientos,
Así, la técnica de tu cura
surtió sus efectos;
Arrancaste de mi mente los
amores muertos.
Oh mi psicóloga ¡Pero
reclamaste más de mí!
A sabiendas de que yo era
prohibido para ti,
En mi vida privada
comenzaste a interferir;
¡A mi familia no la
dejaría! Eso te lo advertí.
Si tú me juraste que lo
nuestro sólo era casual,
Y que de ti jamás yo me
debería de enamorar;
Oh mi psicóloga ¿Por qué
decidiste cambiar?
Buscando ser la única dueña
de mi eternidad.
Tu papel en mi vida era el
ser mi psicóloga;
Y el personaje de paciente
sólo era para mí,
Pero es muy lamentable el
cambio de roles;
Ha llegado ese desabrido
momento de partir.
Pero por sobre todos estos
inconvenientes;
El apego y la fijación que
tú sentiste por mí,
Debo reconocer que me
siento agradecido;
Gracias mi terapeuta, por
ti dejé de sufrir…
Acapulco
De Juárez Gro. Méx.
29 de
Julio del 2016
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