LA MUJER QUE ME CORRESPONDE
Por Nahín Rojas
Tú y yo, hacemos la química perfecta;
Tú lograste hacerme sentir prohibido,
Pues siento que yo no me pertenezco,
-“¡Soy tuyo!”- Así lo exclama mi destino.
No quiero a nadie más en mi camino;
No quiero otros besos, ni otros brazos,
Quiero el amor de los amantes prohibidos;
Y consumar nuestro amor en el ocaso.
Yo no quiero otros senos, ni otro regazo,
Sólo te quiero a ti, el resto de mi camino.
Pues sin ti, el futuro ya no me lo imagino;
Y sólo en ti encuentro ese cálido abrazo.
Mi corazón anhela vivir eternamente contigo,
Y es por ello, que evado todos esos cortejos;
Incluso a tantos acosos, yo por eso los evado;
No quiero perderte, y cuidarte es lo que hago.
Conservar lo nuestro es lo que quiero;
Yo no quiero a nadie más en esta vida;
Pues yo anhelo vivir únicamente contigo;
Entregando mi intimidad hasta el letargo.
Muchas personas han pasado por mi vida;
Pero solo vinieron a lastimarme y burlarse,
En cambio, eso tú jamás me lo has hecho;
Y ello me llena el corazón de total alegría.
Incluso en la intimidad, no me has rechazado;
Jamás te niegas a materializar mis fantasías,
Mi perfecta cómplice de múltiples orgasmos;
Por ello mi intimidad, quiero vivirla a tu lado.
Discúlpame, tengo esas letras en mi cabeza;
Motivadas por este amor que siento por ti,
Empapado con esa dulce pizca de lujuria;
Que sólo tú has logrado despertar en mí.
Yo no dejo de fantasear contigo, amor mío;
Sólo tú me has sabido hacer totalmente feliz,
Discúlpame por tener cálidos pensamientos;
Pero tú inspiras el erotismo que hay en mí.
Eres la responsable de mis versos eróticos;
Versos que eyaculan, desde adentro de mí,
Tengo un volcán inflamado en este vientre;
fantaseando con hacer erupción sólo en ti.
Para llenarte de mi ser y saciar tus fantasías;
Para que me hagas tuyo y hacerte muy feliz,
Sólo contigo tengo esta unión tan perfecta;
Sólo a tu lado, mi alma no se siente presa.
Somos compatibles de mente, cuerpo y sexo;
Y lo más lindo es que nos correspondemos,
En verdad agradezco a Dios por tu existencia;
Y porque me amas igual que como yo te amo.
Gracias por permitirme ser parte de tu vida;
Y haberme dado la oportunidad de amarte,
Hoy ya no quiero controlar más estas letras;
Pues ellas entre versos, ya quieren bañarte.
Amor mío, aquí aguardo nuestro encuentro,
Para correr a tus brazos y por fin entregarme;
Eres tú, la dueña de mis fantasías perversas;
Y sólo tú eres para mí, la mujer más perfecta.

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