UN BONITO, ERÓTICO Y TIERNO AMOR
Afrodita: Amor, amor; sí, tú, mi amor, sí,
tú, al que encontré después de tanto tiempo buscarte. No puedo entender por qué
tardaste tanto, no sé por qué no pude besarte antes, no sé por qué me daba
tanto miedo tu rechazo; y hoy soy tan feliz, mi vida, incluso mis días ya no se
tornan grises. Hoy mi vientre espera con muchas ansias gestar a nuestros
retoños, de este gran amor. Unos pequeños retoños revoloteando nuestros días,
nuestras noches y nuestro tiempo.
Eros: Desde la primera vez que te vi,
despertaste en mí una gran emoción; pero por timidez, no me atreví a cortejar
tu corazón. No me sentí tan digno de ti, pues me sentí pequeño para ti y tú, un
gran mujerón. Por ello solté mi número al aire, esperando que lo guardaras en
tu memoria y captaras mi intención. Así creció nuestra convivencia y hoy tengo
la dicha de sembrar en tu vientre; a la espera de que retoñe nuestro amor y
juntos disfrutemos la dicha de la unión.
Afrodita: Yo nunca había escrito ni media
letra hacia el amor; hasta que le robé un beso al poeta. No sé si fue ese beso
el que me hizo escribir. Escribir momentos inolvidables en la piel y en los
rincones de nuestra habitación, en la orilla del mar, en las calles de esta
gran ciudad, en el jardín y en los lugares que pisamos. Creando viajes,
momentos tan inolvidables y mágicos; porque eso es la vida.
Eros: Sí, la vida nos ha permitido escribir
los más hermosos momentos, no solo en nuestra piel; sino también en el alma, el
espíritu y en el corazón. A tu lado he vivido todo cuanto guardé en mi
imaginación, te convertiste en mi cómplice, en la mujer que consumó todo un
cúmulo de momentos, en exquisita pasión. Envidiada por los dioses, que están al
pendiente del desarrollo de nuestro amor.
Afrodita: Cúmulo de
momentos inolvidables, dibujados en el lienzo de nuestras vidas, en el lienzo
de nuestra piel y nuestra memoria. Al grado de que, cuando tengamos que morir,
muramos satisfechos de lo que hicimos y no arrepentidos de lo que nunca fue. Amor
mío, gracias por dejarme escribir en tu piel y en tu pensamiento esos momentos.
Y la estela de luz fue testigo de nuestros hermosos momentos.
Eros: Sí, la estela de luz iluminó el sudor
de nuestros cuerpos; en cada uno de nuestros más hermosos momentos. Ella pudo
ver cómo destilaba todo tu amor; cómo te llenabas de mí y cómo derramabas tu
amor. Amor del que con júbilo yo bebí, amor del que guardé en mi paladar su
sabor, en mi memoria su manifestación, en mi piel su gesticulación y en mis
sonoros, cada verso, gemido y palabra de amor.
Afrodita: Hoy estoy impaciente por verte
entre la penumbra de la noche; con esa luna azul, testigo de que nos amamos y
el mar bañando con sus aguas nuestros cuerpos. Hoy no puedo concebir cómo es
que nuestros padres nos heredaron este mundo; y cómo es que nuestras almas
recorrieron miles de años, para encontrarse en el mismo punto cardinal, para
que se encontrasen nuestros ojos frente a frente; y se reconocieran nuestras
almas.
Eros: Somos almas reencontrándose en todos
los universos, somos almas destinadas a reencontrarse; almas destinadas a
vencer cualquier barrera, cualquier distancia, cualquier ideología o
circunstancia, almas hechas para vivir y entregarse plenamente al amor. Almas a
las que nuestros padres les heredaron este mundo; para que sanen sus heridas
mutuamente y para que disfruten de lo que es el verdadero amor.
Afrodita: Sí, nuestras almas actuaron como si
hubiera una atracción muy profunda y sutil; como si quisieran cobijarse ambas,
la una a la otra; en nuestros corazones. Y aunque tengo ideas muy aisladas, hoy
tú eres mi lienzo; en donde puedo dibujar y esculpir todo lo que realmente
quiero de ti. Cada instante, cada minuto, cada segundo, cada hora, cada día,
cada semana y esos deseos parecen acumularse por años, en vidas pasadas,
presentes y futuras.
Eros: Y yo, yo estoy deseoso de ser
eternamente ese lienzo, donde dibujes todo tu amor; donde materialices todos
tus sueños, donde yo te entregue mi corazón. Quiero ser la piel que caliente
tus noches y tus días; quiero ser el papiro en donde escribas tu más lindo
poema y tu más divina canción, quiero que sobre mí escribas todas tus fantasías
y descargues toda tu pasión; para que mi piel grite a los cuatro vientos, que
eres tú mi más bonito, erótico y tierno amor.
Copyright ©️ 2025 Del
Libro:
Cartas de Afrodita Para
Eros
Coyuca De Benítez y
CDMX
Autores: Alicia Parra
Chepe
Emilio Nahín Rojas
Madero
Palabras Claves: Amor Puro, Amor, Erotismo, Promesa, Votos Matrimoniales, Cartas, Pasión, Deseo,

Hermosa obra.
ResponderEliminarMil bendiciones mi maravillosa maestra.
EliminarExcelente 👏
ResponderEliminarReciba un fuerte abrazo.
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